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Portada  |  29 marzo 2021

Cómo se manifiesta y se trata el cáncer de útero, la enfermedad por la que murió la hija de Ricky Sarkany

Es la principal causa de muerte ginecológica. Pero el diagnóstico precoz de este tipo de cáncer, puede implicar su curación completa. Para detectarlo existen diversos estudios como el Papanicolaou, la colposcopía y el examen ginecológico, que en los últimos 50 años ayudaron a reducir la mortalidad en un 74%.

El cáncer de útero también se puede prevenir con la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (HPV por sus siglas en inglés) que se aplica hace una década en el país en menores de 11 años.

Síntomas del cáncer de útero

El cáncer de útero puede causar flujo o sangrado vaginal anormal para usted. El sangrado puede ser anormal por su cantidad o por el momento en que aparece, como después que usted pasó por la menopausia, entre dos periodos o cualquier otro tipo de sangrado que sea más duradero o en mayor cantidad del que normalmente tiene. El cáncer de útero también puede causar otros síntomas, como dolor o presión en la zona pélvica.

Si usted presenta un sangrado vaginal anormal, especialmente después de la menopausia, consulte inmediatamente a su médico. También debe ver a un médico si tiene cualquier otro signo o síntoma que le dure dos semanas o más. La causa de todo esto puede ser otra afección diferente al cáncer, pero la única forma de saberlo es consultando con su médico.

Estadísticas importantes sobre el cáncer de cuello uterino

La Sociedad Americana Contra El Cáncer estima que para el año 2021 en los Estados Unidos:

  • Se diagnosticarán alrededor de 14,480 nuevos casos de cáncer invasivo del cuello uterino.
  • Morirán alrededor de 4,290 mujeres a causa del cáncer de cuello uterino.

Los precánceres de cuello uterino se diagnostican con mucha más frecuencia que el cáncer de cuello uterino  invasivo.

En el pasado, el cáncer de cuello uterino era una de las causas más comunes de muerte por cáncer en las mujeres de Estados Unidos. La tasa de mortalidad de cáncer de cuello uterino disminuyó significativamente con el aumento en el uso de la prueba de Papanicolaou (esta prueba puede encontrar cambios en el cuello uterino antes de que se origine un cáncer. También puede encontrar el cáncer cervical a tiempo, cuando es pequeño y es más fácil de curar). En años recientes, la prueba del VPH ha sido aprobada como otra prueba de detección del cáncer de cuello uterino debido a que casi todos los casos son por causa del VPH (virus del papiloma humano). La prueba del VPH busca la infección con los tipos del VPH de alto riesgo que son más propensos a evolucionar a precáncer y cáncer de cuello uterino. La prueba del VPH se puede usar por sí sola (prueba primaria de VPH) o al mismo tiempo que la prueba de Papanicolaou (prueba conjunta).

El cáncer de cuello uterino se diagnostica más frecuentemente en mujeres entre las edades de 35 y 44 años. La edad promedio al momento del diagnóstico es 50 años. Rara vez se desarrolla en mujeres menores de 20 años. Muchas mujeres de edad avanzada no saben que el riesgo de cáncer de cuello uterino aún existe a medida que envejecen. Más del 20% de los casos de cáncer de cuello uterino se detecta en mujeres que tienen más de 65 años. Sin embargo, estos cánceres rara vez ocurren en mujeres que se han estado haciendo pruebas regulares para detectar el cáncer de cuello uterino antes de cumplir los 65 años. Consulte ¿Se puede prevenir el cáncer de cuello uterino? y  Pruebas de detección para el  cáncer de cuello uterino para obtener más información acerca de las pruebas utilizadas para detectar este cáncer.

En los Estados Unidos, las mujeres hispanas tienen más probabilidad de padecer cáncer de cuello uterino, seguidas de las mujeres de raza negra, las indias estadounidenses, las mujeres oriundas de Alaska, y las mujeres de raza blanca. Por otro lado, las mujeres asiáticas y las isleñas del Pacífico tienen el menor riesgo de padecer cáncer de cuello uterino en este país.

Visite el Centro de Estadísticas sobre el Cáncer de la Sociedad Americana Contra El Cáncer para más información sobre estadísticas importantes.

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad de crecimiento lento que se genera en un alto porcentaje de casos como resultado de una infección crónica por algunos tipos de papilomavirus humano (HPV).

En la Argentina, el cáncer de cuello de útero es el segundo cáncer más frecuente en mujeres, con una incidencia estimada de 23,2 casos por 100.000 mujeres, lo que genera que cada año se diagnostican alrededor de 5.000 nuevos casos y ocurren 2200 muertes por año, siendo el cáncer cervical, la primera causa de muerte por cáncer en mujeres jóvenes menores de 45 años, en nuestro país. La edad de aparición más frecuente ronda entre la quinta y sexta década de la vida, aunque no es despreciable la incidencia en pacientes jóvenes en edades reproductivas.

Una vez que se ha sospechado la presencia de una enfermedad que podría ser potencialmente maligna en el cuello del útero es necesario que la paciente acuda a una institución de alta complejidad, en donde exista un grupo de médicos con título de ginecólogos oncólogos.

La importancia que tiene el ser tratada por médicos formados específicamente en este tipo de enfermedades es que puede cambiar marcadamente el pronóstico de su enfermedad, debido a que el cáncer de cérvix  tiene como pilares terapéuticos el tratamiento quirúrgico y el tratamiento quimioradiante (quimioterapia y radioterapia concomitante) en ambos casos se necesita de una gran experiencia para lograr buenos resultados.

El tratamiento de las pacientes que padecen de un cáncer de cuello uterino podría dividirse en dos grandes grupos dependiendo de varios factores, pero en líneas generales aquellas pacientes con tumores pequeños que se localicen solo en el cuello del útero serían candidatas a recibir cirugía como tratamiento primario, y aquellas pacientes con tumores que sobrepasen los límites del cuello del útero o que tengan un tamaño muy grande la mejor opcion seria la de un tratamiento quimioradiante. 

Para el grupo de pacientes candidatas a tratamiento quirúrgico, la cirugía estándar es la histerectomía radical o mejor conocida como operación de “wertheim meigs”.

La misma consta en la extirpación del cuerpo y el cuello del útero, el tejido fibroadiposo que rodea al mismo o también denominado “parametrio”, el tercio superior de la vagina y los ganglios linfáticos que se encuentran alrededor de los vasos sanguíneos de la pelvis.

En el subgrupo de pacientes jóvenes que se encuentran aún en edad reproductiva, y cumplan ciertos requisitos, existe la posibilidad de preservar la fertilidad realizando una cirugía denominada “Traquelectomía radical” con los mismos resultados terapéuticos que la cirugía estándar.

La sección de Ginecología oncológica del Hospital Italiano de Buenos Aires fue el primer grupo en Argentina en realizar este procedimiento conservador de la fertilidad en el año 2003, y cuenta con la mayor casuística publicada hasta el momento en el país.

Desde hace casi una década nuestro grupo comenzó a realizar este tipo de procedimientos de manera mini invasiva, es decir sin necesidad de realizar grandes incisiones en el abdomen, utilizando una endocámara y pequeñas incisiones menores de un centímetro.

La cirugía mini invasiva puede realizarse en nuestra institución por vía laparoscópica y del mismo modo por vía robótica, teniendo en cuenta en esta última las ventajas de precisión que el robot ofrece.

Por otro lado el grupo de pacientes no candidatas a cirugía en primera instancia, el tratamiento de elección es la quimiorradiación concurrente.

Para esto es necesario un centro de radioterapia con médicos radioterapeutas, físicos, e imagenologos especializados en esta enfermedad que le planificarán la dosis correcta, sobre el lugar correcto para optimizar los resultados.

Posteriormente, una vez planificado el tratamiento, usted recibirá una dosis diaria de radiación asociado a una mínima dosis semanal de quimioterapia la cual sensibiliza a las células ayudando a mejorar el efecto radiante sobre el tumor.

Una vez finalizado el tratamiento la sección de ginecología oncológica del HIBA la acompañará durante todo el seguimiento de su enfermedad brindándole toda la ayuda que le sea necesaria.

 

Fuentes: cancer.org y hospitalitaliano.org.ar

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