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Salud

Portada  |  08 junio 2021

Por qué es difícil de diagnosticar el autismo en las mujeres

El neurólogo infantil Víctor Ruggieri advirtió en una charla de Encuentro de Mujeres que las mujeres pueden camuflar su autismo a costa de una vida signada por la depresión y los trastornos de ansiedad. Hizo un llamado a sus colegas desarrollar técnicas específicas para detectar el autismo en las mujeres: “Así podremos evitarles sufrimiento y les daremos una mejor calidad de vida”.

El Dr. Ruggieri, neurólogo infantil miembro del Comité Científico de la Fundación Garrahan y director del Diplomado Internacional en "Autismo – De la infancia a la vida adulta" de la Universidad de Burgos (España) y la Fundación Garrahan, publicó junto a José Luis Cuesta en 2018 el libro "Autismo - Cómo intervenir de la infancia a la vida adulta". En la tapa eligió deliberadamente la imagen de una nena, no de un nene. ¿Por qué? Según expuso el viernes último en la charla "Pensando en el autismo en las mujeres", organizada por Encuentro de Mujeres, se deben romper estereotipos culturales para diagnosticar el autismo en las mujeres.

El grupo Encuentro de Mujeres está destinado a promover y difundir el trabajo de emprendedoras y generar espacios de reflexión sobre cuestiones que tienen que ver con la salud, el bienestar y una mejor calidad de vida.

“Las mujeres con autismo que tienen un rendimiento cognitivo normal o promedio son diagnosticadas un poco más tarde que los varones”, aseguró el médico Ruggieri. “No estamos reconociendo a las mujeres con autismo muchas veces”, expresó.

El autismo es considerado un trastorno del neurodesarrollo que compromete la cognición social, que se manifiesta tempranamente como son, por ejemplo, los trastornos en el desarrollo del lenguaje, déficit de atención o discapacidad intelectual, entre otros.
Se caracteriza por presentar compromiso en la comunicación, en la integración social asociado a intereses restringidos, pudiendo acompañarse de disfunciones sensoriales, discapacidad intelectual y epilepsia, entre otras condiciones.

Señales tempranas

Es importante saber cuáles son las primeras manifestaciones. Un niño de 18 meses que no señala, no responde a su nombre, no tiene atención compartida, no desarrolla lenguaje, tiene riesgo de padecer autismo: hay que tratarlo tempranamente como si tuviera autismo con abordajes con compromiso de la familia, es necesario que los padres aprendan a través de modelos de acercamiento social comunicativo.

Hoy se sabe que “el 9% de los chicos con riesgo de autismo antes de los 3 años, si tiene un abordaje intensivo y adecuado, sale del espectro autista”, afirmó el Dr. Ruggieri.

Adultos

Hay estudios científicos que arrojan que en adultos, cada cinco personas con autismo, solo una es mujer. Sin embargo, hay evidencia de que la proporción es menor, “dos a uno y hasta tres a uno”, determinó el Dr. Ruggieri, quien lo ejemplificó con una escena frecuente de la vida escolar: “Cuando un nene no sale al recreo y se queda leyendo en el aula, los docentes llaman a sus padres y le dicen que su hijo no sale a jugar a la pelota. Pero si una mujer hace eso, no llaman a los padres porque la catalogan como ´intelectual´. Estamos acostumbrados a que la mujer o socialice mucho o sea intelectual”.

“La mujer con autismo ya tiene per se más empatía que el hombre. Manifiesta menos las dificultades sociales. Y esto hace que muchas veces sea difícil diagnosticarla. Y una mujer con autismo sin diagnóstico sufre mucho”, consideró el Dr. Ruggieri.

Ser varón significa tener 1,5 más posibilidades de ser diagnosticado más tempranamente y de ser tratado con técnicas de estimulación temprana.

“A diferencia de los varones, las mujeres pueden elegir un elemento que les permite tener una amiga, por ejemplo, un peinado o cierto interés por el animé coreano, como le pasó a una paciente”, dijo el médico en la charla para mujeres.

“La mujer con autismo, si tiene una inteligencia normal, va a querer encajar más que el varón. Entonces, la mujer con autismo camufla, actúa. El camuflaje genera mucho desgaste desde el punto de vista emocional y conlleva un esfuerzo cognitivo extremo, que termina derivando en la depresión y la ansiedad, dos elementos muy fuertes en mujeres con autismo”, explicó.

El médico afirmó que hay mujeres con autismo que se casan y tienen hijos: ellas tienen mayor riesgo de sufrir depresión posparto.

El Dr. Ruggieri, quien se especializó en Servicio de Neurología en las Cliniques Universataries St. Luc, de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y también es miembro del Comité de Educación de la Academia Iberoamericana de Neurología Pediátrica y miembro invitado extranjero de la Société Européenne de Neurologie Pediatrique (Francia), invita a los profesionales a diseñar técnicas específicas para detectar el autismo en las mujeres: “Pensemos en eso porque vamos a evitar depresión, sufrimiento y le vamos a dar una mejor calidad de vida”.

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