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Redes

Portada  |  15 octubre 2020

El negocio multimillonario de los vtubers

Son youtubers virtuales, cuentan con miles de fans y facturan cifras desorbitantes.

Hace años que está claro que las redes sociales representan un medio próspero para los negocios. Ya sea para marcas pequeñas o grandes empresas, personalidades del deporte, el medio artístico o político, influencers o generadores de contenido. Todos tienen su lugar para facturar en el universo 2.0. Y entre tantas opciones, hay una tendencia que surgió en japón y creció a nivel internacional: los vtubers.

A diferencia de los clásicos youtubers que suelen mostrar su rostro frente a cámara, los vtubers no son personas reales, sino avatares o caricaturas de estilo animé. Detrás de sus personalidades virtuales suele haber streamers o incluso youtubers que buscan darle un nuevo formato a sus contenidos.

La pionera en utilizar este recurso fue la video blogger japonesa Ami Yamato, quien en 2011 subió su primer video en el que aparecía como un avatar animado hablando a cámara. Luego la compañía Mattel se sumó a la movida con su famosa muñeca Barbie y a fines de 2016 surgió la figura de quien hasta el día de hoy es una de las máximas referentes de la movida: Kizuna Ai.

Kizuna Ai fue quien implementó el término de “youtuber virtual” y lo hizo popular entre sus más de dos millones de seguidores. Y al igual que los youtubers tradicionales, logró un ida y vuelta con su público como si fuera una persona de carne y hueso, con sentimientos, pensamientos propios y contenidos de todo tipo. Su avatar de cara angulosa, ojos grandes verdosos, pelo castaño largo y lacio y un vestido al estilo de los de la serie “Sailor Moon” mantuvo oculta la personalidad de la actriz Nozomi Kasuga durante años, hasta que a mediados de 2020 reveló su identidad.

Con otro estilo de ávatar, Ami Yamato es otra de las que pisa fuerte en el mundo virtual. Británica y fanática de una famosa cadena de cafeterías aporta contenido relacionado al turismo y se pasea por las calles junto a personas de carne y hueso. Mientras que Argentina también tiene su propia representante, Nimu Spacecat, quien está más abocada a la industria del entretenimiento.

Y en los últimos días las redes sociales se revolucionaron luego de que la marroquí Imane Pokimane Anys anunciara que se suma a esta tendencia tras pasar varias semanas alejada de la exposición. La joven de 24 ya es una estrella de Twitch, donde juega vía streaming y aunque muchos de sus seguidores se alegraron por el nuevo desafío que va a encarar, para otros solo busca sacar provecho de esta nueva forma de comunicar.

Los temas que tratan los vtubers son varios: desde la transmisión de videojuegos a la industria musical, que pisa fuerte en este terreno. El furor que generan estos personajes virtuales hicieron que varios sellos discográficos posaran sus ojos en ellos para presentar shows en vivo utilizando tecnología de realidad virtual. Y el crecimiento de la industria fue tal que rápidamente superó los límites de Japón.

De hecho, en agosto de este año se dio a conocer que siete de los diez youtubers que más facturan en el mundo son vtubers y que ganan cerca de ochocientos mil dólares estadounidenses al año con su trabajo virtual. Y a medida que el negocio sigue creciendo, empresas de todo tipo buscan invertir en estos simpáticos personajes para promocionar sus productos y servicios.

Fuente: NA

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