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Política

Portada  |  02 agosto 2021

El FMI aprobó una ayuda extra por la pandemia: la Argentina recibirá US$ 4.300 millones

"En particular, ayudará a los países miembros más vulnerables que están luchando contra los estragos de la crisis provocada por la COVID-19", señaló Georgieva.

El Fondo Monetario internacional (FMI) aprobó hoy la asignación general de Derechos Especiales de Giro (DEG) por el equivalente a US $ 650.000 millones -de los cuales US $ 4.355 millones corresponder a la Argentina-, y que serán repartidos entre sus miembros el el próximo 23 de agosto.

La decisión fue adoptada por la Junta de Gobernadores del FMI, la máxima autoridad del organismo que incluye a los representantes de los principales países miembros, con el objetivo "de apuntalar la liquidez mundial".

"Esta es una decisión histórica: la mayor asignación de DEG en la historia del FMI y una inyección de ánimo para la economía mundial en medio de una crisis sin precedentes. La asignación de DEG beneficiará a todos los países miembros, abordará la necesidad de reservas a escala mundial y, a largo plazo, generará confianza y promoverá la resiliencia y estabilidad de la economía mundial ", aseguró la dirección gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en un comunicado.

"En particular, ayudar a los países miembros más vulnerables que están luchando contra los estragos de la crisis provocada por la COVID-19", Dijo Georgieva.

La asignación general de DEG entrará en vigor el 23 de agosto de 2021, fecha en la que los DEG serán acreditados a los países miembros del FMI en proporción con sus cuotas actuales en la institución.

Dado que la Argentina tiene el 0,67% de la cuota del FMI le corresponderá recibir unos US $ 4.355 millones.

"Seguiremos trabajando activamente con los países a fin de identificar opciones viables que permitir canalizar voluntariamente DEG de los países miembros más ricos a los más pobres y vulnerables, para apoyar su recuperación de la pandemia y para que logren un crecimiento resiliente y sostenible", dijo Georgieva.

La expectativa del Gobierno nacional es usar parte de esta asignación para cancelar al menos una porción de los compromisos con organismos internacionales que, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso, suman hasta fin de año monto cercano a los US $ 5.000 millones.

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