*

Informes especiales

Portada  |  18 diciembre 2019

Las "Cam Girls", entre el erotismo y la prostitución

Ellas son furor en redes sociales, hace algunos años empezaron a hacer contenido erótico y lo venden en plataformas virtuales o en forma directa, por mail. Todas ellas son jóvenes, manejan la sexualidad con una gran libertad y disfrutan de hacer fotos y videos para que otros los consuman.

Esta nueva tendencia va creciendo en el mundo, pero en nuestro país hay muchas que lo hacen y nos cuentan su experiencia.

Jesy Fux tiene 30 años, empezó a hacerlo hace algunos meses, “antes subía fotos y videos porque me gustaba, en un momento me di cuenta que podía hacer lo mismo pero a cambio de dinero.” Le gusta lo que hace, disfruta de la sensualidad que le genera una cámara y gana dinero haciéndolo.

En su perfil de Twitter mezcla videos eróticos con su perfil espiritual y sus clases de yoga. Tiene una relación muy cercana con sus seguidores, ella elige que sea de esa manera.

“Yo soy una piba común, y ellos son gente normal. Un día se me ocurrió conocer a mis seguidores y organicé un sorteo para verlos. Tener esa cercanía me gusta, es traspasar lo virtual y tener un contacto más real", asegura.

Todos los días sube contenido, es una forma de mantener atrapado a su público y de tener una relación más cotidiana. Su novio la acompaña, “tenemos una relación libre, aunque algunas veces hubo cosas que no le gustaron, pero después se resuelven”, confiesa.

Tuvo otros trabajos, pero hoy vive de ésto. Además de la plataforma, que tiene suscriptores mensuales, también envía contenido por mail. Tan cercano es el vínculo que tiene con sus seguidores que les pide que no lo viralicen para cuidarla y para que no le llegue a su familia. Si bien su mamá sabe a qué se dedica prefiere no exponerla a que ese material le llegue a muchos conocidos.

Cuchi se define como modelo erótica, según cuenta siempre subió fotos con poca ropa a su perfil de Instagram y muchos le pedían poder ver más. Un día se le ocurrió que si esas mismas fotos las subía a una plataforma sin censura podría recibir un dinero a cambio, y así lo hizo. Su novio, que acompañó todo este proceso, es quien la ayuda para grabar.

“Lo que más vende es lo casero, hago algunas producciones, pero cuando me grabo en la cocina de mi casa, sin maquillaje y más natural la respuesta es mejor” asegura.

Hace un año dejó su trabajo de vendedora en una distribuidora y se dedica sólo a esto. Estudió traductorado de portugués y visitadora médica. “El día que ya no pueda seguir con este trabajo, puedo conseguir otro, estoy preparada para eso”, dice.

En la plataforma sube videos y fotos, sus suscriptores pagan un monto mensual para ver su contenido sin restricciones. “Ese valor lo pone cada una, el que quiere lo paga”.

A diferencia de otras chicas, el contacto con sus seguidores es completamente impersonal. El límite también lo pone ella y prefiere que sea claro y respetuoso. Los días que tiene ganas hace varias fotos y videos que se guardan en una galería para después ir subiendo el material de a poco.

“Lo hago cuando tengo ganas, cuando me siento bien y desde mi casa, tengo esa comodidad”, asegura Cuchi.

Lola es actriz, no puede vivir de eso, y después de sacarse muchos prejuicios se empezó a meter en el mundo del trabajo sexual. Averiguando fue conociendo personas de carne y hueso que lo hacían y empezó a probar como se sentía ella con eso.

Ella realiza un trabajo autogestionado, maneja sus redes, graba sus videos, edita y los envía por mail. En estos dos años aprendió estrategias de marketing, que es lo que más le sirve publicar, lo que más le piden y lo que más gusta, pero sin dudas lo casero es lo que genera más atracción.

“Mi equipo es el celular, este trabajo me da la libertad de poder hacer otras cosas. Pero no siempre hay trabajo, esa es la parte mala. Muchos creen que es ganar plata fácil, pero no es así. Hay semanas que trabajás un montón y otras que no hay nada y se hace difícil", asegura.

Este fenómeno, que está en pleno crecimiento, es el comienzo de un cambio para la libertad de la nueva generación de mujeres. Es la puerta para eliminar el tabú del sexo y del placer.

Mirá también:

- Club de estriptis virtual y juguetes sexuales: las "otras" novedades de la feria CES Las Vegas

- Transmitieron por Internet y sin permiso a 800 parejas teniendo sexo en albergues transitorios

Comentarios